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ANGEL DEL POZO DE PABLO PRESENTA SU LIBRO "LA CRIPTA SELLADA", 28/12/2007
ANGEL DEL POZO DE PABLO PRESENTA SU LIBRO “LA CRIPTA SELLADA”, 28/12/2007

Para mi es un placer mostrarles en estas paginas parte de mis investigaciones en el mundo del misterio. Son muchas las veces que me he preguntado porque me he dedicado a esto en mis ratos libres (ya quisiera yo dedicarme en exclusiva a este mundo, de momento no puede ser). La verdad es que no tengo respuesta, pero analizando está claro que un cúmulo de casualidades (termino en el que no creo) me han conducido a este camino.

Mis primeros despertares fueron en plena adolescencia cuando tuve la oportunidad de vivir en primera persona una serie de fenómenos paranormales, todos ellos en la localidad segoviana de Cuéllar. Siempre aquellos sucesos han permanecido en secreto y quizás este es un buen momento para contarles. La mayor parte del tiempo lo pasábamos en la ‘peña’ (por lo menos aquellos que todavía no teníamos que trabajar), ese recinto donde las tertulias de todo tipo y nuestros primeros escarceos con el sexo contrario eran las principales motivaciones.

En una de aquellas tertulias propusimos contar historias de miedo. Recuerdo como uno de mis colegas contó un episodio en el que hablaban de la tenebrosa ‘mano negra’. Un ente diabólico con forma de mano que atacaba a las personas cuando estas estaban distraídas, como por ejemplo cuando una persona del sexo masculino estaba orinando. Aquel ser animado te tocaba en el hombro, cuando te volvías buscando al responsable, aprovechaba para sacarte los ojos. Yo por mi parte conté una historia que había leído en una revista: Un sacerdote en una noche cerrada tiene que subir al campanario de una iglesia, vaya Usted a saber porque motivo (por cierto la historia años más tarde descubrí que es real y que sucedió en un pueblecito de Cantabria). Mientras escucha el crepitar de la lluvia y los estruendosos truenos y la luz de los relámpagos ilumina el paraje, el cura va ascendiendo por una interminable escalera de caracol. Cuando llega a la cima y penetra en la sala acompañado por la tenue luz de una linterna, se encuentra con un extraño ser de unos tres metros de altura, levitando en el aire y en posición horizontal. Ante el impacto visual, se le cae la linterna al suelo (y todos y cada uno de nosotros nos pusimos en la piel de aquel sacerdote), mientras se afanaba por encontrar la linterna. Cuando consigue poner luz de nuevo en aquella oscuridad, el ser ha desaparecido.

Aquellas historias nos ponían los pelos como escarpias, así que decidimos ir  a pasear para que el miedo desapareciera de nuestras mentes y cuerpos. Al regresar, abrimos el portalón de la peña. Esas puertas grandes partidas en dos por la mitad (no en vano antes había servido como cuadra para animales) de llave grande. Al abrir el cuarterón no podíamos dar crédito, allí ante nuestros atónitos ojos se encontraba un saco grande (rellenado de paja y que utilizábamos como colchón) flotando en el aire a una altura superior de un metro como si unos hilos invisibles le sujetaran. La reacción: poner pies en polvorosa los cinco aterrados testigos.

Tras aquella frenética carrera en la que el corazón parecía que iba a estallar en mil pedazos, nos fuimos encontrando todos los testigos, dando fe de que todos habíamos visto lo mismo.

Cambiamos el lugar de los hechos y nos trasladamos a otra peña que tuvimos en el que fuera el antiguo Convento de San Basilio. Solo utilizábamos la planta de abajo ya que el piso superior estaba sumamente deteriorado. Ya en algunas ocasiones habíamos escuchado ruidos procedentes del piso deshabitado de arriba e incluso algún amigo había sido testigo de que la puerta que conducía a las escaleras para subir al piso de arriba, se había abierto sola. Seguramente los ruidos provenían del crujir de las maderas y la puerta se habría abierto por una corriente de aire. Cierta tarde nos encontrábamos dos amigos solos en aquel recinto. Mientras conversamos escuchamos un golpe seco y muy fuerte en la zona de arriba. Guardamos silencio, oímos de nuevo varios golpes similares y la vez observamos como una bolsa de plástico se arrastraba por el suelo al lugar donde estábamos sentados. La reacción ya la conocen: salir pitando. Lo más curioso es que nos situamos enfrente y en el piso superior observamos en una de las ventanas una extraña neblina fantasmagórica que no estaba en las otras. Viendo ante nuestros asombrados ojos, como esta se desplazaba lentamente para desaparecer de la primera ventana para pasar  a la segunda.

Otro episodio que recuerdo fue en otra peña cuya pared estaba adosada a la iglesia de San Esteban. En cierta ocasión practicamos una Ouija (desde aquí les invito a no entrar en un juego cuyas consecuencias son imprevisibles), tras una serie de movimientos ‘coherentes’ del vaso por las letras del tablero, pudimos observar como comenzaba a girar de forma vertiginosa, -al convocar a una entidad poco recomendable-, hasta salir disparado y romperse en mil añicos. Lo más curioso es que trozos rotos en el suelo permanecieron girando más tiempo del que podría ser normal.

Pero el acontecimiento que más me ha impresionado fue el que acaeció en la casa de un amigo. Sus padres no estaban y tuvimos la casa entera para todo el amplio círculo de amigos. Cuando llegó la noche cuatro de los integrantes del grupo nos disponíamos a dormir. Para ello preparamos colchones y cojines en el suelo del salón. Mientras conversábamos, uno de los amigos se quedo mudo y muy pálido, mirando a la puerta del pasillo. Justo enfrente estaba la puerta de la cocina. Tras varios segundos pudo hablar y contarnos como había visto pasar a una anciana demacrada con un cuchillo en la mano. Como pueden suponer el temor hizo acto de presencia, pero aun así salimos del salón y penetremos en la cocina, observando que faltaba el cuchillo más grande del expositor.

Aun así decidimos pernoctar en la casa. Cambiamos el lugar de descanso y nos fuimos  a una habitación con dos camas, metiéndonos de dos en dos en ellas. De repente comenzamos a escuchar como una silla que se encontraba al lado de la puerta en el pasillo, emitía un ruido de traqueteo como si alguien la estuviera moviendo. La escena era dantesca, ocho desorbitados ojos mirando a la puerta abierta. El insólito fenómeno duro mucho tiempo y esta vez no fuimos capaces de generar la valentía suficiente para asomarnos a ver que pasaba. Incluso recuerdo que uno de los integrantes quiso salir por la ventana para salir al exterior. Así transcurrió toda la noche hasta que amaneció y ya decidimos salir de allí.

La verdad es que muchas veces me he acordado de aquellos sucesos para los que todavía no he conseguido hallar respuestas que los justifiquen. Aunque mis sospechas crecen al recordar que siempre en todos los acontecimientos estuvimos un amigo y un servidor. Quizás las mentes unidas de esos adolescentes podrían provocar los fenómenos, puede ser una de tantas hipótesis.

Tiempo después,  comencé a interesarme por las ciencias ocultas, por los ovnis y por los fenómenos parapsicológicos. Curse estudios por correo que nunca llegaron a buen puerto y comencé a realizar colecciones sobre enigmas y misterios que aún conservo y a leer libros sobre la materia. A la vez asistí a asociaciones vallisoletanas donde se impartían clases de control mental y relajación.

Y llego un momento que decidí comunicar a los demás mis inquietudes. Así que mi idea fue secundada por dos amigos, Pedro y Javier que me acompañaron en la aventura de realizar un programa de radio en Onda Verde. Realizamos más de 100 programas donde entrevistamos entre otros a Iker Jiménez, Javier Sierra y Fernando Jiménez del Oso. Javier abandonó el proyecto y tiempo después recibimos el premio ‘Arco Iris’ al mejor programa por nuestra emisión radiofónica ‘La Ultima Frontera’. Tiempo más tarde decidimos intentar publicar en prensa escrita, así que presentamos un proyecto al periódico el Norte de Castilla. Pensamos que quizás podrían tener cabida estos temas en el semanario ‘Focus’. Así que preguntamos por la responsable, se trataba de Margarita Serrano.  Lo que desconocíamos es que ella misma había sido pionera en estos temas en Castilla y León, siendo integrante del mítico grupo de investigación ufológica ‘Charles Fort’. Ella por tanto fue la que nos abrió las puertas y por eso quiero mostrarle mi agradecimiento. Pedro García (con quien he compartido tan buenos ratos y aventuras y que estuvo a mi lado en los buenos y malos momentos, simplemente se define como amigo), me acompaño en esta primera parte de la aventura y publicamos juntos 50 artículos. Recibiendo en el primero de ellos el premio de periodismo Diputación de Valladolid 2003, al mejor articulo escrito en prensa del año anterior.

Hoy en día ya rozó el centenar y medio de artículos en el Norte de Castilla. El decano de la prensa española me dio la oportunidad de expresar mis inquietudes al público y por ello le estoy agradecido a todo el magnifico equipo en general y en particular a Berta, quien me ha soportado mis incorrecciones ortográficas y gramaticales y mis largos textos en los últimos tiempos. Y hablando de agradecimientos, es lógico que me acuerde también de Amparo, María Jesús y Reyes, integrantes del excelente equipo que forma la Biblioteca de Castilla y León, lugar donde he pasado muchas horas revisando documentos y libros, algunas veces traídos de otras provincias españolas.

Y por supuesto no puedo olvidarme de todos aquellos que quisieron contribuir a este libro con sus archivos, esos investigadores de pro que tanto me han ayudado y en especial a Alberto Barrio, magnifico y meticuloso investigador que tantos casos me ha aportado, aunque lo que más  valoro sin duda es su amistad. Y hablando de investigadores del mundo del misterio, que decir del prologuista de este libro, Iker Jiménez, encumbrando a la fama por meritos propios y que como pueden constatar no se olvida de los amigos fácilmente.

Así que ya ven, estos son los motivos por los que he llegado aquí, (claro que hay otras experiencias que quizás les cuente en otro futuro próximo) y que me hacen creer que todo esto no puede ser fruto de la casualidad.

Y ahora como no, toca ya hablar de lo que se va a encontrar en las siguientes páginas. Son investigaciones sobre el mundo del misterio que he realizado en varios años recorriendo de cabo a rabo esta extensa tierra (no se piensen que la tarea ya está terminada, ya que es la tercera mayor región de Europa con 94.225 km² de superficie y con 2248 municipios) y en la que podrán encontrar con fenómenos de todo tipo como misterios sin resolver, enigmas inescrutables, apariciones fantasmales, ovnis y humanoides, extraños objetos de culto, templos herméticos, lugares mágicos y leyendas insondables entre otras curiosidades. Todo ello me ha hecho ver que esta región desconocida sin duda en estos aspectos, es una tierra mágica, donde el misterio se esconde en cualquier rincón. Pero quizás más importante aun, es la pregunta que se esconde detrás de todos los enigmas: ¿Quién mueve los hilos desde el otro lado del telón de este teatro de lo absurdo? Esa es la pregunta clave sin repuesta todavía por mi parte y que me gustaría que siempre tuviese presente, mientras lee las próximas líneas de esta obra.

Y por ultimo no puedo olvidarme de aquellos que me dieron su testimonio. Esos castellano-leoneses que me aportaron datos fidedignos, curiosas anécdotas y que sobre todo me abrieron las puertas de sus casas, haciéndome sentir en muchas ocasiones como uno más de la familia. Y eso que siempre hemos tenido fama de reservados y secos, pero cuando te ganas a esta gente, te abren la puerta de su corazón que al igual que sus vivencias permanecen en una CRIPTA SELLADA, hasta que un desconocido consigue penetrar en ella y desvelar sus más recónditos secretos.

 

Ángel del Pozo de Pablos.

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ANGEL DEL POZO DE PABLOS , CASTILLA EDICIONES, 2007

 

 

Datos del libro

  • Nº de páginas: 313 págs.
  • Editorial: CASTILLA EDICIONES
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788496186422

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Editorial:

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